No ríes ni rio 
ni das un paso atrás
como tampoco lo doy.
Censuradas son nuestras acciones,
impuestas por lo que no podemos decir.
Y el olvido
duele cuando no llega,
igual que duele el amor
cuando no se marcha.
El orgullo y el prejuicio
pueden más
que la pasión y el cariño.


La existencia parece desaparecer cuando te nombro. 
"Silencio" eres nombre de poesía.
"Soledad" nos llenas de narraciones. 
No quisiera darle la espalda a la imagen que de la música brota pero el llanto son coplas que el viento susurra, notas que se pierden en el blanco de la arena y lo infructuoso del mar.
"Suspiro" tu nombre se pierde y pretende desvanecerme junto con las estrellas fugaces que nadie noto.
La foto con amigos cuyo amarillo los rostros el tiempo de mi memoria borró.
Los barcos de papel que no lograron zarpar y la vida que tenía delante busca aún la felicidad. Mirando al rededor de las ilusiones que en el bosque alguien sin alas enterró.
Continúo sabiendo la realidad pero escogiendo la ensoñación.
Eres parte de mi ser en cada una de las palabras que dejo navegar en el universo de lo eterno... y logras así, tan solo en ese suspiro que atraviesa en un segundo la inmensidad de ésta tibieza que nace en mi corazón cada vez que te veo sonreír... es simple y fabuloso éste amor que abarca cada instante como un secreto entre tú y yo.


Corazón amoroso…
En un remolino de la nada, te cansas del cansancio, de la inercia de cada día, tantas horas de sol y otras más de noche. Sin aparente razón de las palabras. Eres esclava incondicional del hereje arte de mover tus manos, de elevar el alma, de plasmar palabras que el corazón implacable dicta. El planeta se derrite y a ti te duele sentir esa furiosa naturaleza, avanzando poco a poco, segando tu propia sonrisa. Eres perfeccionista mental, a tu cabello le dices cuanto lo amas cuando delicadamente lo lavas y susurras "que feo". Sientes amor en las pestañas, en los dedos y hasta en lo inerte y brillante de tu esmalte de uñas. El pretexto puede ser diverso, la naturaleza, el petróleo, las veredas que convergen siempre en el mismo punto. Sin importar la geografía tu amor acribilla con la razón de metralla. Acá, en cada esquina las miradas se confunden, hay amor de grandes ojos que se extravían de delirio. El tuyo además vive tejido entre letras, con sílabas exactas, escribe sobre el amor y los cóncavos espacios o sobre las noches de luna, pobladas con galaxias coloridas.
Que no te digan que no sabes sentir amor, de ser así, ¿Por qué te dolería escribir de amor?


Recuerdo cuando lo vi, sin pensarlo corrí hacía él, desee abrazarlo, besarle, decirle que el tiempo no había hecho mella en el amor que un día me hizo sentir... que todo estaba más fuerte y que sabía a ciencia cierta que solo junto a él podría ser feliz. El viento acariciaba mi rostro, mis pasos hacían que los latidos de mi corazón se aceleraran y mi boca comenzó a cercarse. Fue cuando reparé en como ella lo acariciaba. Detuve mis pasos en seco. Permanecí unos segundos inmóvil, luego retrocedí alejándome sin mirar atrás.  Supe con el paso del tiempo, que aún estaba solo. Alguien me comentó que lo había visto aquel día corriendo tras de mí.