Hola…juego extraño éste de amar y buscar que nos amen… juego loco de buscar que nos devuelvan las caricias con más pasión, los besos con más calor del que nosotros brindamos, que cuiden nuestro corazón, que entregamos todo lo que tenemos. Para ser tal vez olvidados como palabras que jamás se han dicho, como acciones que no se hicieron y aún así, lo volvemos a intentar cuando nos dejan sin nada… extraño juego éste del amor que cuando nos dicen ese adiós que nos parte el alma en dos, y deja sin lágrimas a nuestro corazón… tal vez nos dijeran te vuelve amar, te vuelve a lastimar, de seguro decimos… "¡si quiero"!, una y otra vez. ¿Qué es el amor?... sino es juego extraño que todos estamos dispuestos a jugar sin pensar... gracias por coincidir. Marisol







Esta de pie frente al espejo, se mira, peina su cabello, sonríe.
Toca su boca con sus dedos…lo recuerda. Recuerda sus besos, sus caricias. Acaricia su vientre, recuerda esa noche.
El espejo le regresa la sonrisa. Pero ella sabe que nunca ha sido tan feliz como con él. Y aun así ahora debe fingir que nada paso, que nunca ocurrió esa hora de pasión, que él ya no le interesa.
Desea regresar la noche atrás, detenerla en el tiempo, desear que jamás amanezca, que permanezca eterna esa noche y permanecer así en sus brazos.
El ruido la despierta de sus sueños, los vidrios que se esparcen por la habitación como estrellas en el firmamento. Y ella que cae de rodillas sobre el suelo frío y los restos del espejo burlón que le devolvía una sonrisa cuando lo que ella quería era llorar, gritar.
Apretaba su boca quería decir su nombre, pero sabía que no podía, no debía.
A veces temía tanto que su corazón la traicionara y nombrarlo cuando su cuerpo durmiera junto a alguien más pero su mente estuviera con él. Temía responder con su nombre a las caricias de alguien más, a los besos de alguien más. El suelo se mancho, sus rodillas sangraban, no sintió ese dolor, el de su corazón era mayor. Deseaba gritarlo, decirle a todos que lo amaba…pero que él ya tenia dueña, y ella compartía su cama con alguien más. Escucha pasos, es él que se acerca, seca sus lágrimas. Como explicarle, que es por alguien más que llora, que es a alguien más a quien ama, que es alguien más el dueño de su corazón, aunque sea él el dueño de su cuerpo.
Que sus sentimientos la traicionaron y la transportaron a un infierno del que deseaba no haber salido jamás. Se apresura junta los trozos de vidrio como puede. Ojalá fuera así de fácil juntar los recuerdos dulces y arrojarlos a la basura, para que ya no la lastimasen. Esparcir sus palabras de amor para que se las lleve el viento y ya no sentirlas en su mente, perder la memoria por completo y olvidar hasta su voz, su nombre, su piel. Su mano sangraba, si con tan solo recordarlo se habrían sus heridas nuevamente.
Ahora la puerta se abre, ¿qué le diría?
Se arrodilla junto a ella.- no te preocupes… dulce amor, te ayudo.
Lo mira… ¿por qué razón no podía amarlo a él? Estupido juego del amor que nos hace amar a quien no debemos. Y permitimos que nos besen las bocas que no deseamos. Por no tener las fuerzas para soportar las noches de soledad, o no lastimar como nos han lastimado.
La abraza, ella se entrega, escucha sus latidos, respira hondo…solo se dejará amar.
Después de todo esa noche, acabo, desapareció… tal vez tanto amor y tanta pasión solo fue un sueño… tal vez él nunca existió. Su alma la perdonará si finge amar, a quien la vuelve a besar.


2 Responses
  1. Ninfa Ester Says:

    realmente creo que eres una excelente escritora,me gusta mucho tu manera de comunicarte y expresar tus sentimientos a través de las palabras, especialmente en este cuento, es mi favorito. sigue en esto que tienes mucho por delante. de paso te invito a visitar mi blog buscandolesignificadoalavida.blogspot.com me gustaria recibir una opinion de alguien que sabe de esto como tu


  2. marisol Says:

    gracias por tus palabras muy alentadoras y si he pasado por tu blog...muy buen trabajo realmente, te felicito


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