Hoy este poema es mi cómplice…guarda en él palabras que alguien ya no dirá, lagrimas que ya no hay y sonrisas que se ocultaran a la luz del sol. Existe dolor en el alma humana y besos que una boca ya no sentirá. Testigos irrefutables de un pecado que se deberá pagar. Y al despertar en los brazos de la soledad, encarcelaran el alma soñadora que poso sus ojos solo en quien debió dejar partir. Robo minutos que no le pertenecían. Ahora quiere y no es correspondida. La libertad se gana y ella simplemente la perdió.
¿Les ha pasado encontrar lo que tanto buscaban, en el momento y lugar menos “apropiado”?
Una vez escuche decir a alguien… “te amo”. Y creo sus palabras eran sinceras. Pero quien las escuchaba no lo sintió de ese modo. Así que se quedo viéndolo. Creo él leyó sus pensamientos. Porque volvió a decir… “te amo, nunca lo dudes. Haría lo que sea por ti”
Me quedé pensando, si eso sería cierto. La verdad tampoco le creí, creo que en verdad aun no sabía lo que era el amor. Y en la primera o oportunidad. Simplemente le diría. Que algo paso y que en el lugar que antes ocupaba el “amor”, ahora solo había un gran vacío. Nadie hace lo que sea por quien “ama”. Y no hacemos demasiado por quienes decimos “amar”.
¿Cruzarían el infierno por ella o por él? De seguro responden que “sí”.¿ Que pedirías de la persona que sentís que de verdad, de verdad amas?
Yo…pediría un beso…
Como siempre gente gracias por coincidir. Soy Marisol A.




Y se desgarra mi alma por él
Es que llora mi niño
Y en mis brazos ya no lo puedo tener.

Mi dulce niño
Moreno, risueño y soñador
Deja que el duende del amor te vuelva a conquistar
Y que la miel al tierno oso, regrese a su alma acariciar.

El agua, mi dulce niño
Lavará las heridas
Que la arpía y sus garras, supieron en tu alma dejar.
Si acaso sin sentido una sombra en tu espejo ves reflejar
Será la de tu alma en pena que ya no te podrá amar.

No te preocupes por el dolor
Que alguien mas te causó
Mi gentil niño, dulce y soñador
Desgarra mi piel tu llanto
Y cada parte de mi, desearía haber muerto
Antes que romper el sueño, que te cubría de encanto.

Sueña, crea y construye
Infinitos castillos mi dulce niño
En donde un oso sea bailarín
Y una arpía se convierta en un dulce Ángel…el Ángel que te pueda amar…




1 Response
  1. Anónimo Says:

    es bello tu arte


Publicar un comentario