A veces coincidimos en el camino de quienes sobrevivían sin nosotros y por lo tanto nosotros intentábamos fingir felicidad.
Luego pasa eso, causalidad, coincidencia, destino. ¡Quién sabe!
Pero el hecho es que nos encontramos ahí. Frente a quien hasta hace un segundo no sabíamos que existía.
Y sentimos que algo en nuestro corazón comienza a latir nuevamente. Y es entonces cuando aquellos sueños que creíamos olvidados, reaparecen uno a uno en nuestras mentes. Como salidos de una vieja guardilla.
Cambiamos y nos cambian estructuras. Tenemos necesidades, que el cuerpo no reconoce y nuestro ser anhela.
¿Pero como saber si hacemos lo correcto? ¿Tal vez nos cruzamos en la vida de quien no debimos, de quien de verdad era feliz sin nosotros?
¿Y si solo abrimos la caja de Pandora? ¿Cómo alejarnos sin causar mas daño?
¿O como sobrevivir si sus palabras ya no están en mis noches?
Puede que sea egoísta, pero mis sueños se alimentan de sus sueños, mi mundo es real solo dentro del suyo. Si ya no esta, morirán las estrellas que por él vi caer.
El dolor nos deja sin palabras… ¿y que hace un amor que no es?
Las estructuras, nos protegen, simulan frases que en verdad no sentimos, o fingen sonrisas que quisieran ser llanto.
Divagan en una amistad, que solo fue real. Un segundo hace miles de años, antes del caos tal vez. Y que ahora tan solo sobrevive.
¿Y que hago?
En el silencio, tal vez me entienda como nadie. Pero jamás me comprende. No sabe lo que hay en mi corazón.
Sé que cambié su vida. Ya que el cambió la mía.
Pero a veces, nos cruzamos en la vida, de quien no nos necesitaba y ahora no sabemos vivir sin él.
A veces es mejor sufrir por un adiós, que esperar una mirada que jamás recibirás
Tal vez deberíamos elegir en la vida de quienes nos cruzamos para no nos odien por hacerlo, para que no nos causen dolor.
Pero claro…eso no es posible. Y es entonces que solo pasa. Coincidimos.
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