Hoy quise soñar con el amor perfecto, con el amor imposible, hoy quise soñar con vos.
Hoy quise crear castillos en la nada y hacerlos realidad con un soplo.
Hoy comencé a subir esa escalera, que me lleva a ti.
Al llegar al final de ella, rasguñe la puerta que no me dejaba avanzar. La derribé ha golpes, por llegar a donde estabas. Y al hacerlo te encontré dormido.
Me acerque a tu lecho, corrí el cabello de tu frente y luego la besé.
Acerque una silla y permanecí la noche a tu vera, velando por tus sueños.
Varías veces, una mueca como sonrisa vi dibujarse en tu rostro… ¿será que en esos momentos mi presencia sentías, o mi imagen en tus sueños veías?
Imposible de ser…pensé. Inexistente soy para ti. Solo una quimera que ocupa un lugar en el tiempo, un espacio que el viento no pudo llenar y entonces soy quien lo llena.
Tú aun crees en el amor, en jugar con los sueños, en inventar caricias y sentir pasión, escribes de ensoñaciones, de damiselas en peligros rescatadas y bien resguardadas.
En mi rincón frente a ti, solo pienso que ya nada es real, ni los cuentos, ni el idilio, ni los finales felices. Pero; ¿como decírtelo sin dejar de ser tu inspiración? No me lo dices y yo callo, pero me vanaglorio en mi interior, pensando que tal vez, tal vez tan, solo una de tus palabras nació de mi voz. Se cobijó en tu corazón, recorrió tus venas, nació de tu aliento y tu mano con ternura la imprimió en el papel.
Ya amanece mi bien…el canto del ruiseñor me invita a partir.
Sonríes…mientras lloro. Solo verás la silla vacía al despertar, mientras yo me quedo con el corazón desgarrado. Se esfuma mi presencia con cada rayo de sol, en tus recuerdos no permanezco. Con suerte una sensación cálida en tu interior, un poco de fragancia a esa flor que tanto nos gusta sentir a los dos y un toque suave que sentirás en tu frente. Luego poco a poco me apagaré en ti.
Despierta, ya amaneció…y tengo que irme…no soy el ángel que crees, ni el sueño que sueñas, no soy esa canción que en ti suena, ni la palma de mano que te se pasea por tu piel. Solo soy…la nada, la bruma, el alma de tu alma que poco a poco deja de ser.
Se acabaron las palabras y los rodeos banales. Comenzaré a recorrer ese camino que llevo en mí posponiendo, es hora de avanzar, de dejar de hablar con Dios, y prestar atención a mis propios ojos. Dejo de recorrer el mapa de su piel, y doy pasos en mi destino, que aunque no esté escrito...hoy lo invento, hoy lo creo, hoy soy parte de todo, y el todo es parte de mí. Hoy lloro, río, construyo y destruyo. Por que hoy nazco. Hoy...simplemente soy... ¿simplemente?

Hoy golpeo el rostro del diablo y dejo su infierno con alas de cristal.
Basta de dudas, de incertidumbres, de buscarte donde no estas. De vaciar mi corazón con cada nuevo amor.
No deseo razonar.
Encontrar la frase certera, esa que renueve mi alma, es casi imposible.
Chispas de fuego consumen mi interior, mis manos sangran.
Mis lágrimas arden en mi rostro que se desfigura con la llegada del sol.
Días nauseabundos y noches cautelosas se terminan.
Abandonada y desnuda ya no estaré.
Me cubro de razón, me embellezco con ilusión.
Desecho el dolor que no me va bien.
Calzo cautela, y en mi cabello un gran; “¿por qué no?”.
Maquillo mi rostro con sonrisas, me perfumo de esperanza
En mi mano un anillo de ese diseño que llaman “tal vez”.
Y el toque final…una mirada que sabe de pasión.
¿Quién soy?
No reconozco la imagen frente a mí.
No soy la dueña de esa mirada, ni esa piel, ni esa boca, ni ese corazón.
No soy la dueña de tanta pasión, ni la que hace que nazca en ti amor.
No soy por quien suspiras, ni por quien lloras.
No soy la imagen del espejo, ni quien logra comprenderte.
Soy solo la dueña de una voz.
Me desvanezco entre la bruma y a la nada marcharé.
Mi iré entre la espuma del mar y a entre sus olas meciéndome iré a morir.
Me consumirá la sal de su agua, y por fin se purificará mi alma.
Acabaré de existir, o de una vez terminaré de nacer.

¿Quién soy?...
Solo un nombre, un par de palabras.
Sentimientos que tal vez, tal vez. Alguien alcance a comprender.
Soy un silencio, que nadie interrumpió
Una palabra que en el viento se perdió
Una lágrima que murió sin ser consolada.
Una soledad que no fue apagada.
Y un amor que no fue conquistado.
Soy un corazón vacío y colmado de delirio.
Una oración que no se rezó
Soy la noche que con su frío abraza y esa luna que con su luz baña.
Soy el sol que el alma quema, y el día que llena de ilusión.
Soy un dolor en el pecho, una canción jamás interpretada.
Soy el río queriendo ser roca y el mar deseando ser sueño.

¿Quién soy?
No logro encontrarme.
No consigo hallar lo que buscaba y entre tanta búsqueda me perdí.
Al encender la mecha ahí estaba.
Y al final del camino y al comienzo de cada mañana…simplemente, nazco.
Y cada día me pregunto...
¿Quién soy?
Y el silencio responde…” ¡descúbrelo!”

Noches insondables, y seres angelicales que nos miran. Somos él y yo.
Que decimos lo que soñamos y callamos lo que sentimos.
Criaturas burlonas, que murmuran palabras que el corazón guarda en secreto. Busco en el vaivén de la vida ese momento de dicha que supe obtener.
Noche amiga, que me das lo que tanto quiero, esas palabras, su sonrisa, su ternura y mas que nada su locura. Noche amiga, noche dulce, que entre risas de hadas y los juegos de hado, has creado su mundo y el mío. Tantas fueron las noches donde en sus brazos me acuné, tantas son las noches, que junto a él lloré. Tantas son las noches que lo aguardo, que espero en silencio, casi sin movimiento, a que él llegue a mí.
El día de mis brazos lo arrebata, como sueño se esfuma, desaparece con los rayos de sol. Y el calor junto a mí, solo es perceptible apenas. Tráelo una vez mas, que quiero decirle eso que sabe, y que jamás hemos dicho. ¿Por qué soy así? ¿Por qué hago lo que no quiero, y callo lo que deseo? mi mente combate, lucha constantemente con los dichos de mi corazón. Y él, él solamente late. No reacciona, no grita, no llora…no ríe.
Noche amiga, tráelo a mí. Recuéstalo a mi vera. Une nuestras manos, que el tiempo desaparezca. Y que la eternidad sea ahora.
Desaparezco entre el viento y me niego a ser yo.
¿Quién soy? ¿A quien ven cuando me miran? no ven estrellas, ni cielo, ni canción, no ven la roca (en la que no consigo convertirme) no ven una flor,ni un colibrí y menos un ruiseñor.
Ven una simple mujer, alguien que avanza con sus pies, dando pasos sencillos, un pie delante del otro como lo hacen todos los mortales.
¡Ah…comprendo…soy mortal!
No me elevo entre las nubes, y no puedo entre alas de ángeles volar. No me convierto en río, ni voy cada noche con la luna ha charlar.
¿Por qué no me ven?
¿Y no comprenden como el silencio cada noche, daña mis oídos, de tanto que en mí, se hace escuchar? Silencio que atormenta, silencio que rasguña las paredes de mis recuerdos.
Do encerrado un viejo amor, suelo guardar.
Entonces, recuerdos cobardes, logran escaparse. Y comprendo no te poseo, no eres mío ni yo tuya. Soy del pasado, de las noches en que en mi vida no estabas, y donde el amor solo era algo que imaginaba.
Los árboles murmuran a mis espaldas, los escucho, susurran, se burlan. Su viento es el que cubre mi rostro, y poco a poco lo hela. No consigo respirar. El aire es abundante. Pero no logro respirar.
Esta necesidad imperiosa, de la vida poder conquistar. Y no lo consigo. ¡No lo consigo!
Quiero volar, despegarme del absurdo de la tierra, y de sus manipuladoras formas…quiero dejar de ser. Este mundo me hastía, comprime mi cerebro, mi ser no se logra expandir. A veces no consigo llorar, o reír, no consigo olvidar, ni recordar, no consigo amar y u odiar. Simplemente…no lo consigo…
Asco me cusan los que se dejan llevar, los que se olvidan de sus sueños y entre mortales esclavizados a un reloj, se resignan a dormitar. Sin colores, ni risas, solo un triste caminar, y los veo conformarse con un simple lugar en el circulo de una vida que no eligieron.
Aún no consigo respirar.
Me elevo, alcanzo la altura donde la vista humana no llega, acreciento mis pulmones, hay oxígenos en ellos, pero aún así no logro sentir el aire… ¡por favor…necesito aire para vivir! estoy viva lo sé. Las lágrimas que caen por fin de mi, así me lo hacen sentir. Es cuando comienzo a descender, mis dos piernas hacen que avance. Mi cuerpo tiembla, mi boca sonríe, mis ojos (curiosos) todo lo observan, mi piel ansía sentir, y mi corazón latir. Nada más sucederá. “Tal vez hoy solo sobreviva”, pienso. Continúo avanzando…en realidad no sé a donde, si no hay lugar al que ir, ni a quien buscar, o esperar o con quien soñar. ¿Para qué continuar? unos pasos más, tal vez, más tarde, dé otros. Doy vuelta en una esquina cualquiera, en penumbras, como mi alma. La noche me copia, sin luz, ni siquiera artificial. Giro casi sin mirar, ¿para qué hacerlo? todo es igual, lo sé. Tropiezo con un cuerpo. Mientras levanto la vista lo voy recorriendo. Creo reconocerlo, de batallas de antaño, de sueños conquistados -¡hola!- dices mientras sonríes…
-¡hola, mi bien!- respondo- ¿Por qué te tardaste?
- No tarde- dices- tú te extraviaste.
Tomas mi mano, ahora tú me elevas. Consigo respirar, y al hacerlo ahora el aire no duele en el pecho mientras penetra en él. Sonrío…. por fin te hallé.
Aire para mis pulmones, vida para mi vida, alma de mi alma.
‎-que te puedo decir?- le dije...siento por ti como nunca antes sentí, mi boca reconoce tus besos como los que esperaba, mi piel se estremece al solo roce de tus manos y mi alma se llena de dicha por haberte hallado...solo que éste no es el momento ni el lugar, ni tú como te soñé...tal vez en otro tiempo, en otra vida...- entonces lloró.Tal vez, tal vez...si me amó...pensé

II
guardame un secreto- le dije-
cual?- pregunto
-te amo...tanto que asfixia, tanto que consume, tanto que me duele el rostro de dicha, tanto que lloro de temor, tanto que sueño despierta, tanto que me duele el corazón, tanto que ...- y entonces me detuvo...
-¿qué es amar?-
lo miré a los ojos, acaricié su rostro, lo bese en los labios dulcemente...y me aleje...no era él, no.
Entonces lloré. Tanto lo amé. Pero él no lo comprendió.


III
despertando de un sueño...supe, comprendí, entendí...que jamás sentiré lo que una vez sentí...que suelo perder las cosas que quiero y el necesitar a alguien es muy peligroso para mi salud...entonces, volví ha dormir...


IV
suelo buscar eso que espero hallar, una estrella fugaz, un rayo de luna que en mi mano permanezca, un beso del sol, un sueño del mar, una caricia sincera, un amor de verdadero, un "te quiero" que transforme mi universo, un "te amo" que del corazón nazca y unos brazos que me sepan abrazar...busco, lo que espero hallar, lo que por el momento solo en sueños parece estar...pero busco.


Hola amor…

¿Cómo se hace para perder lo que nunca se ha tenido? ¿Cómo se cierran las heridas que son causadas por un sueño?
Es difícil saber si es que estas tardando en llegar o si en verdad no existes. Tal vez solo eres parte de una inventiva.
Te amo.
Es tan fácil decirlo cuando una imagen intangible se encuentra de pie frente a mí. Si cierro los ojos puedo ver tu rostro; y perderme en tu sonrisa.
Las tardes de otoño en éste lado del río son extremadamente melancólicas…pero no digo con tristeza. No amor. Es una melancolía que me aleja de tu “adiós”. Una melancolía que me alimenta, para seguir creyendo, que mi suerte cambiará y al fin reconocerás mi voz, descansarás en mis brazos, dormiré en tu pecho en las noches de tormenta.
Es que no sabes, aún no te he dicho. Adoro la lluvia, y camino bajo ella cada vez que puedo, pero, ésta; tu alma gemela…le teme a los rayos. Sí lo sé, no debería, y me da pena confesarlo. Pero, temo a los rayos, me abrasaré fuerte a tu pecho cuando suenen los truenos, y me hundiré en tu cuerpo para no ver la luz de los relámpagos. Tendrás que abrazarme fuerte, y hablarme de cualquier cosa. Porque sé que solo tu voz me tranquilizará. Soy una niña lo sé. Y sonrío de vergüenza al confesártelo… ¡pero no esperabas que fuera perfecta!... ¿no?
Pero te recompensaré por protegerme, acariciaré tu cabello toda la noche. Me perderé en el perfume de tu piel, te leeré ese libro que tanto te gusta, pero que te da pereza leer por ti mismo. Te prepararé el desayuno por la mañana, y prometo dejarte una nota. No tan extensa como ésta. Pero si una que diga…”mi bien…el guardián de mis sueños, carcelero de mis demonios, combatiente de mis penas…te amo”
Y buscaré que te encuentres en mi mirada, que con uno solo de mis gestos logres comprender cuanto vales y significas para mí.
Y no existirá en todo mí ser, ni una sola célula en la que tú estés. No eres un príncipe perfecto lo sé. Y no es lo que espero, pero si ansió, que seas un loco quijote el cual pueda soñar despierto y logre luchar contra los molinos que la vida le ponga.
No serás un gran caballero, pero si mi fiel compañero. Alguien del cual estar orgullosa, en cuya mano cerrar los ojos y dejar descansar mi rostro. Y cierra los tuyos ahora…enciende la luna, apaga el sol.Déjate caer y confía.
Sonríes lo sé, crees que estoy loca. Y si, puede que lo esté, por ti. Por lo que representas y eres. Por que creo sueños donde nadie los ve. ¿Ríes?…ves, también estas loco, crees que esos pobres molinos son gigantes que se levantan frente a ti. Soplas al mar y creas olas de la nada, entonas una canción y haces que la primavera florezca. Sonríes y el cielo nocturno llenas de estrellas. (Suspiro)
Ser amada por ti, será el cumplimento de todos mis sueños, secar tus lágrimas mi recompensa, velar en tus noches mi triunfo, estar a tu vera será lo que colme mi corazón y amarte toda la vida (y la siguiente si es que la hay) será mi meta final.
Espero verte pronto en Río de la Plata.
¿Cómo no esperarte? pero ya no tardes por favor… ¡la soledad duele tanto, cuando tú no estás!…vuelve a mí.
- ¿Qué has recibido de ella?
- Noches de pasión, besos que de su boca, ha conquistar mi piel llegaban una y otra vez, mi alma gemía con gemidos indecibles. Caricias que a mi cuerpo dominaron he hicieron temblar cual hojas de un árbol bajo viento recio. Tanto sentía mi cuerpo, que sin dudas en más de uno de esos encuentros recuerdo haber llorado, por sentir tanto amor.
- ¿La amaste?
- Aún la amo…aún la busco en cada caricia que recibo, en cada beso que robo, en cada cama en la que duermo.
- Y ella… ¿te amo?
- No…no lo hizo…
- ¿Qué has recibido de ella?
- De ella recibí…las palabras más bellas, los cuentos más locos, tanto que podían hacerme reír, mucho tiempo después de haberlos terminado de leer. Unas poesías que me hacían viajar al pasado, en donde todo amor era eterno. unas prosas en donde estaba seguro, habitaba mi alma gemela. Por que en ellas, ella era más real, que estando frente a mí. Sus palabras estremecían mi corazón, lo llenaban de ternura, calidez y mágicas sensaciones. Fui niño, fui ave, fui árbol, fui el mar…fui todo lo que ella me hacía imaginar. Me regalo una ilusión y me llenó de fantasías…tantas que su perfume no me abandona.
- ¿La amaste?
- Como solo una vez en la vida se ama.
- Y ella… ¿te amo?
- No…no lo hizo… ¡y fue tanto lo que su adiós me dolió!
- ¿Qué has recibido tú de ella?
- Recibí su amistad…y con ella abundante paz, miles de besos cuando estaba en soledad, cientos de abrazos, para que me pudieran abrigar, recibí salud. Obtuve de regaló su voz, ya que cada noche junto a mi vera, a leerme historias ella llegaba. Alejaba los demonios de mi mente con su risa, su mirada al verme, brillaba con tanta luminosidad, que no cabía la posibilidad de no sentirme seguro a su lado. Mi dicha era incalculable…
- ¿La amaste?
- Si…con un amor puro, único…lograba comprender sus silencios y ella…decía siempre la palabra justa que a mí corazón le hacía falta.
- A ti… ¿te amo?
- No…no lo hizo…no como yo lo hubiera deseado… ¡me hace tanta falta!
- ¿Qué has recibido de ella?
- ¿De ella? … todo…sus noches de pasión…muchas y con tanto amor que estoy seguro jamás hallaré quien me haga sentir igual. (y por eso lloro).Recibí tantas y tan bellas palabras de amor. Que no creí jamás, ni en mil cuentos, que alguien pudiera llegar a sentir y expresar el idilio de tal modo. (mi corazón aún se emociona cuando lo recuerda) siempre fue amiga, aun cuando la hice llorar. Su voz me alentaba a continuar, me brindaba su mano, si acaso me veía tropezar. Besaba mi frente, abrigaba mis noches, aliviaba mis días. ( mi alma aún se estremece por sentir todo aquello)
- A ti… ¿te amo?
- Con locura y ciega pasión…tanto que nuestros cuerpos estallaban al hacer el amor, nuestras almas se sentían aún antes de que nuestros ojos se vieran, y nuestras voces sonaban en la mente del otro. Pronunciando mi voz en su mente su nombre y la de ella me llamaba de continúo en mis noches…me amó tanto, que su piel temblaba bajo el calor de mi cuerpo. Y sus palabras hacían llorar a quien las leyera. Tanto…que estoy seguro…no hubo ni habrá amor igual…
- Y tú… ¿la amaste? ...
- y la sigo amando, tanto que mi corazón no cabe ya en mi pecho. Y es tan grande la angustia, que siento por no tenerla a mi lado, que parte de mi alma se muere cada día que paso sin ella...
Entre una noche con sonidos ausentes y un frío asfixiante, he transcurrido. El cielo ha leído mi alma y de negro su tono se ha tornado. Una lluvia estrepitosa moja la tierra bajo mis pies…el olor a ella mientras se humedece, es lo que permanece en el ambiente. Deseo empaparme con esa agua, que moje tanto mi corazón, como mi cabello. Estoy esperando con ansia y rabia, que lave un poco tal vez, esto que soy. Y que caiga en tierra, como gotas, para luego perderse entre el montón, la angustia, la tristeza, la desilusión y el dolor.
¡Que llueva…que continúe lloviendo! Que haya rayos y más truenos. Que parezca que se acabará el mundo…no…que se acabe el mundo. Que mi mundo se termine, y que yo, al fin desaparezca. Que no logro comprender lo que soy. ¿Por que hago lo que hace daño? ¿Por que no logro solo cerrar los ojos, y lanzarme al vacío…con fiar una vez más, ciegamente, en alguien?
Destrozo en el camino esos cristales que me suelen hacer brillar. Tal vez así, simplemente deje de soñar. No hay quimeras por conquistar, ni añoranzas que conservar. No hay un cielo tan gris como el de mi alma, ni se ahoga tanto llanto como en mi ser. Razones in entendibles y lo que he encontrado al fin lo perdí. Perder…encontrar…hallar y que todo se quede en la oscuridad.
¡Bendita oscuridad! suelo ocultar mi soledad y por si acaso enciendo una luz. Sé que solo tú, a mi lado estarás. Mis palabras son eso…palabras, que al viento en una, una, van. Y lo que más añoro no lo poseo, y lo que más quiero esta ausente. Muero cada, día un poco más. No hay más que esperar. Nada más habrá ya.
Esta lloviendo… hoy soy la lluvia, soy el cielo gris, me convierto en la tierra mojada bajo mis pies. Soy solo pies, o solo un alma, soy esa ave que canta a lo lejos, o la señora que corre bajo un paraguas. Soy suspiro, soy ausencia…soy ese árbol cuyas hojas el viento mece. Y soy el viento. Que a tu lado me lleva. Y el barco que en el río distante navega. Soy amiga del silencio, amante de las caricias, madre de la soledad, compañera de la dicha, fiel cómplice de tu risa. Soy el sol que te quema y la luna que secretos te murmura. Soy los abrazos que necesitas y los besos que reclamas. Soy ese suspiro, que dejas escapar al pensar en mi. Y soy la noche que siempre te espera. Soy, en definitiva…yo
Hola amor…


Hoy es…miércoles 10 de agosto de 2011. Anoche casi no dormí… (Algo normal en mí) ¡Era tanta la soledad en mi alma y el dolor en mi pecho! Lloré.
Si… como tantas veces, pero fue un llanto que nadie supo escuchar. Me pregunto si te pasa, si sientes ese dolor infinito dentro de ti, eso que parece consumirte y a la vez te alimenta.
Entiendo que no todos sienten el amor del mismo modo, que tal vez no es que no han sabido amarme y yo no he sabido amar. En realidad creo que nadie más que tú, será capaz de ver mi tristeza, aunque mi boca ría. He llegado a pensar, que esta melancolía es un castigo, y es tan celosa, que no permite que nadie más, se acerque a mí. Pero alguien me dijo hace unos días (y tal vez tenga razón) que cuando tú llegues (el indicado) sabrás lidiar con esta murria que me alimente y consume a la vez. O mejor aún, que harás que desaparezca.
¿Dónde estas? ¿Por qué tardas tanto?
¿Crees que en éstos tiempos que corren, sea posible encontrar eso que llaman, “almas gemelas”?
Las personas suelen quejarse de su soledad (al igual que yo), pero solo pretenden sentir, pretenden que el otro les haga sentir. Sin esforzarse por alcanzar "eso" que buscan, sin conformarse con dormir junto a otro cálido cuerpo. Creo que el problema es que no se llega a comprender que la vida es como una gran montaña rusa, los sentimientos a veces están en la cima, son fuertes y laten rápido. Y otras, están en medio, sintiendo la velocidad y la adrenalina, pero en menor intensidad. Otras están por debajo, tanto que crees han desaparecido, pero si prestas atención aún sigues en carrera. Es más fácil bajarse y olvidarse de lo bello que se siente estar elevados o la calma que nos da el medio. Bajar, y avanzar nuevamente desde lo prominente, es lo que buscamos. Solo eso.
El amor para la mayoría es así…pretenden solo lo superior todo el tiempo. O simplemente te dejan.
En nuestros días calmos, solo me acomodaré en tu pecho, dormiré con el lento sonido de tu corazón. Permitiré que mis manos rasquen suavemente tu cabeza, mientras mis dedos se deslizan por tu cabello.
En los días de media marcha, caminare a tu lado, sin mediar palabra, te miraré y al verme reflejada en tu mirada…sabré que todo esta bien, tomaré fuertemente tu mano y entonces, tú sabrás, que todo estará bien.
Y en esos días, en que nos encontremos en la cima…reiré fuerte, gritaré tu nombre al viento, le diré al mar que te amo. Dirán que estoy loca…y sonriendo diré que “si”…y señalándote, vociferaré a quien quiera oírme…- ¡pero por él!…
Tal vez sea una soñadora, una hacedora de quimeras. O vendedora de ilusiones. Pero si sé, que no dejaré de esperarte.Por que aunque lo he intentado, no consigo olvidarte. Y aunque no te veo, sé que eres real, aunque no te he tocado, se que mi piel te ansía, y por las noches es tu voz la que me llama.
Tu carrera, también es difícil amor…pero aunque no me veas soy tu sombra, aunque no me sientas soy tu ser, aunque no me toques te hago vibrar.
Soy quien golpea en tu corazón en las horas de soledad, la que te llama cuando estas en silencio, la que te abrazan cuando te rodea el frío. La que acaricia tu rostro si acaso enfermas, y quien besa tus labios cuando éstos se secan…soy yo…quien te espera…no tardes amor. Me cuesta tanto respirar sin ti.
No navego entre dudas, ni sombras de temor, voy rumbo a encontrarte, a ti, mi gran amor.
Me elevas al cielo con el éxtasis de tu pasión y me abandonas en el infierno, si a mi cierras tu corazón
Incoherencias que trae la vida, viejos amores que solo te prepararon para éste hoy.
Bésame...dime que me amas, acaríciame una vez mas.
Inunda mi cuerpo de tu dulzura.
Benditas esas manos, que el camino para recorrer mi piel te mostraron
y esas bocas, que a besar la mía te enseñaron.
Los cuerpos, que antes de mí te amaron, tan solo para lo mas hermoso te prepararon.
Bésame...dime que me amas
Que la noche avanza y este amor se termina.
Un nuevo día comienza y mi deseo en tus brazos se marchita.
¿éste amor será eterno, o solo una ilusión?
Enséñame de ti, dime quien eres, y si acaso te veré en la mañana.
Y por si no lo recuerdas, soy quien de verdad te sueña, te espera,te siente,te piensa
y te pide que la beses para no olvidar tu ser, ni se aparte de mi alma tú alma.
Bésame...dime que me amas...dime... ¿me amas?
Nace un nuevo día. Comienzo a sentir las caricias del sol.
He descendido tantas veces al infierno. Que quien diría que algo puede continuar sorprendiéndome. Vicisitudes del destino que se empeña en darme lo que no busco y en arrebatarme de las manos lo que voy queriendo. Manipulaciones de noches de juerga y silencios que desazonan la razón. Inquietan esas palabras de amor que fluyen de quien no consume tu juicio. Decido ascender, estirar las alas que permanecían aseguradas, ir por él, expandir lo poco de corazón que aún queda en mí. Esperar que el tiempo por fin se detenga y me deje conservar en secreto el amor perpetuo que nace al escuchar su voz. Inquietante me deslizo entre los hombres, y veo entonces el vacío en sus miradas, almas que al igual que yo tan solo buscan mitigar un poco su soledad. Reflejarse tal vez en la mirada que los observa, aliviar su dolor en la sonrisa de quien los contiene, anunciar un romance en la dulzura del cuerpo que duerme junto a ellos. Y la ausencia agobiante que los hace morir.
Me encuentro tan fuera de mí ya…que aunque sigo sus huellas, no alcanzo la puerta que una vez encontré. Estoy sobre la humanidad, los observo caminar, los imagino pensar, se comportan normales, cuando en realidad desean al igual que yo solo volar. Fingen no recordar lo que en antaño era su materialidad. Entes completos, partes de un todo. Que sobre todo buscan amor. No me daña la luz del sol. ¡Pero se reflejan tan bellas las almas por la noche!
No puedo evitarlo, la naturaleza humana se apodera de la razón. Entonces el amor pasa a convertirse en algo pasajero una mera ilusión, eso que se siente pero rara vez es para siempre. (Suspiro)
¡Y yo que lo amé tanto! ¿Amé? ¡Falacia! aún lo amo. Su voz no es la misma, su rostro tampoco, ni sus caricias se sienten igual, su sonrisa esta de continúo sonando en mi ser. Y sin embargo. Es él. Es el “amor” que aunque altera su forma corpórea siempre es él. Y aunque todos lo buscan pocos lo hallan, es en vano golpear el viento si en tu camino no esta trazado que para toda la eternidad lo hallarás. Deseo que termine esta desventura. Dejar de volar entre espejismos y hadas de ficción. Que no apuñale este débil cuerpo el azar. Refugiarme en tu mirada y permanecer en tu ser. Sentir tu aliento al despertar y tus caricias una vez más. Desde ésta mi altura, veo a la vieja soledad desintegrarse sobre la humanidad. Y son los hombres por ella tomados, pero permanezco de pie, nace el sol y siento como tomas mi mano, cierro mis ojos y humedeces mis labios, mientras mi piel se estremece. Soy una simple mujer otra vez… y susurras algo con voz entre cortada pero logro entenderte, me gusta saber que puedo hacerlo…
-“mía”- dices, y alejas los demonios que pretendían atormentarme. Los astros no se caben en mi mano, ni tanto amor en un simple corazón… “pero que importa”…pienso…me ha dicho “mía”…
-“mío”- respondo. Y se hunde en mi calor , recibe entonces mi pasión nuevamente soy solo una mujer. Su mujer.