Siempre esperando oir tu voz, sin lograr sentir tu corazón.
Deseando que pasen las horas, viendo sin mirar, tocando sin sentir.
Caminabas por las calles de mis  sueños y ahora alguien te despierta cuando ya no hay nada. Soltando la mano de quien abraza sin tocar la piel.
Nada en tu ser, nada en tus manos, siemplemente nada.



Él solo queria amar.
Pero descubrió que el destino puede ser cruel y nos da lo que siempre hemos querido en el momento equivocado y justo con la persona menos acorde a nosotros.
Solo pretendía ser amado, pero a veces nos ama ese ser, 
que no logra acariciar nuestro corazón.
Canta su alma, le llora a la luna, le habla de amores pasados, 
esos que no lograron ser.
Se sienta en al puerta de su casa a esperar que llegue, pero nada.
La chica de rojo no aparece, ni la de sus sueños o la que buscaba en su corazón.
Les cuenta a las golondrinas de sus soledades, deshoja margaritas 
y llora una vez más por el beso que no dio.
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