Necesito saber de ti amor.
Conocer el color de tus ojos, saber identificar tu voz entre un millón, reconocer tus palabras de pasión, saber a que saben tus besos y sentir tus caricias en mí.
Intento descifrar tu sentir, quiero saber todo de tu persona, de tus sueños, y tus temores.
Que rías al verme ser feliz a tu lado, olvidar el dolor del pasado y brotar junto a ti en un nuevo día donde seamos uno olvidando todo aquello que no fue real.


Y en ésta atmósfera, con tan poca frecuencia deambulan los recuerdos de un sueño no existente.
Constantes perturbaciones, risas estrepitosas que en la lejana noche atormentan mi silencio.
Silencios que traslucen la ausencia de lo jamás tenido.
Manos extendidas deseando recibir lo que nadie es capaz de dar.



Mi recuerdo camina junto a ti,
mi sombra extiende su mano intentado llegar al recuerdo
y no perderse en el olvido ingrato
que se aleja cual arlequín sin risas ni llanto.
Me pierdo en el aire y en el sabor de tu olor.
Fantasías absurdas que se adueñan del eco
que el tiempo entre nosotros dejó.
Conquistadas sombras que llenan de temor
las noches sombrías en las que intentamos (en vano) hacernos el amor.



Pequeña presencia que me observa o me lee (según la ocasión) has dejado huella en mi sonreír y una esperanza junto al baúl de mis anhelos, tal vez, ya no son las horas vacías si puedo saber de ti, de tu mirada, de tus palabras y escucharte reír.
2 Responses
  1. josé antonio ponce latorre Says:

    Fantásticamente arrebatador.



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