Puedo describir la soledad con una sola palabra
pero hoy la callaré.
Sé con que nombre llamar a esa herida incalculable que anida en mi alma

 la noche avanza...mejor guardar silencio.
Sin dudar sabría describir
todo el vacío que dejaste, la tristeza
que sembraste, el dolor que hiciste surgir, la apatía que por ti nació.
¿Necesitas un por qué? ... ¿para qué?
no comprendiste de sentimientos cuando te amaba,
dudo ahora
que sepa tu corazón
comprender las palabras que describen la carencia de un alma.


Las palabras que no se pronuncian, naufragan en el desierto de las almas .
Esas caricias que no se dan o se sienten secan poco a poco nuestra piel.
El amor, que con amor no se riega se marchita en las miradas ausentes de seres solitarios.
Tristes son las horas que no se viven con una sonrisa para dejarse perder en el frío metal de un reloj atemporal.


Las imágenes sensuales nacen en lo secreto de la noche. Percibo allí su mano acariciando ese cuerpo que parece casi real, pero que al buscarlo al despertar, descubro, no es tal.
¿Juega acaso Morfeo con nuestros deseos? ¿Los hace perceptibl
es en lo eterno del tiempo, en mundos casi habitables que en realidad jamás logramos vivenciar? ¿Estás? ...confiesa si eres real, debo saber si caminan tus pies en éste mundo. ¡Efímera quimera que te haces perceptible tan solo para demostrar lo que no se logra conquistar!




Hoy estoy volando para aprender, para conocer lo existente bajo mis pies. Sentir así, el viento deslizándose entre mis alas. 
Escucho el murmullo del viento y la paz rodea la atmósfera. Puedo ver como la oscuridad va inundando a esas almas que dejan de soñar tan solo, por vivir un poco de su tangible perpetuidad. Hordas de palabras que galopan sobre olas de libertad gritando y llorando perdón. 
Ésta clara noche alberga estrellas que invitan a despegar. No logran escuchar mi voz llorar, ni suelen recoger las lágrimas que fallecen en tierra árida. Percibo el lamento de un chucho, ladra el infeliz la ausencia de ese amor que pereció. Dolor ausente carente de alas, que nadie extrañará. Llegando a las luminiscencias de lo etéreo, comienzo a desplomarme desangrando mis entrañas y cortando el aliento de Ícaro, llegando al Hades en un parpadeo.


Sabes que amas...
cuando luego de muchos años aún necesitas dormir tomándole la mano a tu compañero,
tu amante, tu esposo, tu hombre, tu amor.
Sabes que te aman...
si al paso de los años continúan esperándote por la noche, tan solo 
para dormir juntos.
Sabes que amas...
al despertar en la mañana y el rostro desalineado que comparte tu almohada
es el mismo que has visto toda la noche en tus sueños.
Sabes que te aman...
cuando te mira y sin decir nada,
te hace sentir segura, protegida, respetada, valorada
y sobre todo...única.
Sabes que estas enamorada...
cuando a pesar de todo el dolor que sientes en tu corazón
por cosas del pasado,
puedes verte en la mirada de quien está a tu lado
y sonreír, ya que te sabes el ser más afortunado del mundo por ser su amor.
Sabes que es AMOR de verdad...
cuando pueden llorar juntos por el dolor del otro,
o sonríen y solo ustedes comprenden porque lo hacen.
Es amor de verdad...
si ves en él, lo que nadie más ve
y él ve en ti...lo que nadie ha visto jamás.




Fue el afán de hallarte lo que me hizo soñarte, fue el soñarte lo que me llevo a imaginarte (aún estando despierta), fue mi imaginación constante, lo que me hizo sentirte, fue el sentirte lo que me arrolló a desearte, fue el desearte lo que hizo imperioso en mí el buscarte, fue el buscarte lo que me condujo por caminos desconocidos, fue ese desconocimiento lo que logró al fin, que me equivocara. 
Fue el hallarte el dolor mas grande que sintió mi alma, fue mi alma quien me dijo, que nada había sido real. Fueron mis sueños los que  destruiste y supe, que el imaginar quimeras hace al corazón sentir cosas que no se deben desear, comprendí entonces que no hay nada que buscar, no hay un solo camino que me lleve a ti, ya que andando adquirí el conocimiento... no hay a quien deba esperar, ni encontrar, ni buscar o soñar.
Fue soñando, que comencé a madurar hasta lograr olvidar lo que una vez imaginé, lo que tal vez, amé.




La verdad, querida presencia amiga, es que, la ceguera que llaman “amor” nos ha impedido durante siglos, ver con claridad. No la culpo ni me arrepiento de haber visto en él, lo que aparentemente nadie más vio. Solo quisiera entender cómo puede una visión ser tan diferente a la realidad. Te pinta alturas donde solo hay pequeñez, magnificencia de espíritu donde (lamentablemente) hay carencia total del mismo. ¿Estábamos antes ciegos y ahora vemos?... ¿O dichas virtudes siguen allí, pero se esconden a nuestra vista? Cuando uno se desilusiona de una persona, me parece que es como cuando Jesús murió y el velo del templo se partió en dos. Dejando a la vista de todo mundo el lugar santo. El desencanto y el que te fallen es la muerte de la fe que tenías hacia esa persona, se quiebra algo dentro de ti, algo que te permite ver lo que antes no veías. Eso que tal vez los que estaban a tu lado te advertían que era, pero, a causa de tu ceguera, negabas. ¡Libre soy! Puedes decir ahora. Cuando los muros del templo se rompieron, hubo miedo, confusión y dolor. Pero luego vinieron cambios que revolucionaron éste mundo hasta nuestros días. El ver realmente lo bueno y lo malo dentro de quien está a tu lado, puede causarte confusión y por supuesto mucho dolor. Sobre todo si habías puesto fe, esperanza, si tú admirabas a esa persona, si creías que era un ser especialmente dulce, y descubres (muy a tu pesar) que es especialmente cruel. Pero eso te libera, te libera de creer, en sus lágrimas o en sus risas, en sus juramentos o en sus promesas. Y sobre todo te libera de un amor que solo te hacía daño. Y por supuesto, vendrán cambios, al principio no sabrás bien como enfrentarlos, pero lo mejor de todo es que no estarás solo/a ya, habrás obtenido más sabiduría y en el camino encontrarás personas, que de verdad valgan la pena admirar y amar.