Las palabras que no se pronuncian, naufragan en el desierto de las almas .
Esas caricias que no se dan o se sienten secan poco a poco nuestra piel.
El amor, que con amor no se riega se marchita en las miradas ausentes de seres solitarios.
Tristes son las horas que no se viven con una sonrisa para dejarse perder en el frío metal de un reloj atemporal.
2 Responses
  1. Anónimo Says:

    Muy bello escrito, aunque hoy estoy en busca de algo me levante el espíritu. Aún así, ¡felicitaciones!


  2. gracias me alegra que te guste, espero encuentres lo que buscas... y que cuando eso ocurra sea justo lo que necesitas suerte


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