Aunque a veces uno aprende tarde, nuestras acciones tienen consecuencias...que suerte que te perdí, ya que ahora sé quien eres en verdad. Yo que tenía tantas ganas de amarte y la fortuna jugó a mi favor aunque no lo supe ver. Me perdí en tus ojitos de mar y navegue hasta el mas profundo de los precipicios sin saber que no querías jugar, apostar o perder...tan solo ganar.

                           
Estoy hecha de pedacitos de vida, un poco de recuerdos (algunos dolorosos otros no tanto), tengo en mí algo de luz (la suficiente para que la vean tan solo unos pocos) estoy compuesta de amor por los míos, de momentos que fueron un regal
o, de palabras de amor (que reconozco); fueron robadas. Quería estar hecha para ti, ser parte de tu alma, de tu ser, convertirme en tu voz, y acompañar tu andar, estar en tu despertar y a tu lado al alcanzar tus sueños y razones. Abrir el día y apartarte de la noche y sus demonios. Llenarte de pétalos y que sientas así mis emociones, morirme en uno de tus abrazos y ser todo con tu sonrisa. Ahora, camino, a la nada, y me convierto tan solo en el susurro que pronuncia tu nombre para que se pierda en el tiempo de la no existencia. Despierta en mí una vez más, permiteme enseñarte lo que era amar.




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