El tiempo avanza mientras permanezco inmóvil. Noches negras que son invadidas por marañas de sensaciones y sentimientos que atormentan a su creador.¿Qué se puede hacer si las campanas no dejan de sonar? Y descubro que cuando se apaga el sol, se enciende la luna, comienzan a nacer nuevas estrellas en tanto que otras…dejan de ser. Criaturas imaginarias que colman el mundo que suele aparecer de la nada, en todas partes. Abarcando por completo con el caos, esperando que  todo se sosiegue o simplemente, se acomode de la mejor manera. Torbellinos que elevan el ser hasta donde nadie logra llegar, donde se quema el alma consumiendo todo en ella. Cambiar de opinión cuando al parecer las cosas que veo se mantienen en pie, para comprobar, que nada permanece jamás del mismo modo. Tiempo pragmático que consume el universo. Las emocionen confunden, dañan, hieren, lastiman, destruyen lo perfecto. Solo un minuto y un nuevo día comienza, los razonamientos se agolpan en mi cerebro y no me permiten respirar. Todos tenemos a alguien de quien cuidar, a quien proteger. ¿Pero quién nos protege a nosotros? La retórica de alguien cuya voz no se ha escuchado, se pierde en el vacío y mure junto con la flor que se marchita. Renacerá, cada veintidós días tal y como solemos soñarlo. Solo para descubrir que cumplimos órdenes de quien no vemos, ni comprendemos. Continuamos avanzando por el camino que alguien más marcó pero cuyo recorrido no queremos realizar. Quitamos poco a poco lo que nos invade nos restauramos en aguas cristalinas, las que reflejan un espíritu colmado de luz y oscuridad, ambas luchando por vivir, por crecer y multiplicarse. Permanezco a solas con ellas, no soy hecha de dicha, pero de mí depende quien gane. Quédate de pie, que estoy a tu lado. Ven... peleemos ésta batalla juntos.
"Te amo" - dijo el principito... -"Yo también te quiero" - dijo la rosa. -"No es lo mismo" - respondió él... ..."Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar." -"Ya entendí" - dijo la rosa. -" No lo entiendas, vívelo" - agregó el principito.





Envuelta en fango comienza a nacer una nueva luz. ¿O es que siempre ha estado ahí?
A veces olvido algunas cosas. Nombres, rostros, sensaciones, sentimientos. Otras olvido como se sentía hacer el amor con alguien que sepa tratarte con ternura. O por lo menos hacer el amor. O como deba llamarse. La piel suele perder la memoria mas rápido que mi mente en éste sentido. Y la rabia, la energía y la dicha que se libera al llegar al éxtasis, me es cada vez más difícil de recordar.
Resguardas el desgano entre sombras y oscuridad, finges una sonrisa, creas un idioma donde las palabras no digan lo que realmente deseas decir. Te imaginas con poderes, algunos sencillos tan solo son sanadores. Otras veces vienen a ti recuerdos que no esperabas, que creías olvidados pero están en alguna parte, ocultos, agazapados esperando el momento justo en que despiertes de tu desmayo para atormentarte. Pero no importa que estén en tu mente ya que es tu corazón lo que le da vida a todo tu ser. Y sabes que en él solo se hallan las visiones de ensoñaciones encantadas, mágicas, únicas en verdad. Intentamos tener orgullo, ser libres. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste con todas las ganas de tu alma? Comprendemos entonces, que jamás seremos libres, que nacemos dentro de un sistema que solo nos aprisiona. Nos hace crecer deseando obtener cosas que no necesitamos. ¿Para qué tener una vivienda con tres habitaciones si solo duermo en una? Corremos para alcanzar eso que dicen nos dará la felicidad y cuando llegamos a ello, nos percatamos que de tanto correr, dejamos detrás lo que nos haría dichosos.
Hacemos nuestras propias camas intentando encontrar con quien compartirlas, para descubrir, que estamos en ellas durmiendo solos. Nos invade la desazón, la angustia, arañamos nuestra piel, para lograr sentir, dolor, pero sentir. Algo que nos indique que ha valido la pena, luchar tanto, para obtener justo eso que no deseábamos.
Al final de nuestros días, tal vez, con suerte, descubramos que hemos soportado, por las fuerzas del otro, para intentar hacer de su vida algo mejor que la nuestra. Sin habernos dado cuenta que no podemos hacer feliz al otro, si no conseguimos primero nuestra propia y perfecta dicha. Debemos despertar y saber que no era mucho lo que soportábamos el día de ayer. Tal vez consiga llegar a un mañana. Cada día tiene nuevas y pesadas rocas que transportar. Aprender de lo vivido y experimentar de lo anhelado…parece ser el método más sencillo de ver de frente al sol. La rabia, la bronca, el enojo, la impotencia. Se borran, desaparecen, se extinguen, cuando hallas, quien te llena de ternura, te colma de amor, te embriaga de sonidos y luces. Es entonces que sabes, que si esta de pie junto a ti, soportarás otro día, y el siguiente a ese y todos los que vengan, porque ya encontraste lo que te complementa y simplemente te hace ser mejor …de lo que eras.


Necesito descansar del sueño concluido, quiero poner fin a las esperanzas no alcanzadas, cortar el cordón que me une al dolor y olvidar todo lo que no dio buen fruto. Concluyo mi camino a ninguna parte, y me aparato del destino para mi no trazado. Hoy, ahora, comienzo lo que una vez aparte de mis pasos. Buscar lo que soy, lo que valgo, pero sobre todo, encontrarte en mi alma, para vivir los dos, en un solo mundo.