No puedo evitar sentirme triste cuando veo su mirada ausente de luz y amor.
Creo que la soledad lo invade como a mí y no sé como alejarlo de su demonios y cómo apartarlo de ellos sin que salga lastimado como lo he sido yo.
Navega en sueños que se transforman en pesadillas y se halla luchando solo contra la tempestad.
Ya es hora que dejes de envejecer y seas el niño que siempre has deseado ser.
Eres tú, no soy yo, quien sigue jugando a ser feliz mientras la canción deja de sonar y la luna de brillar.
Anímate si te sumerges te sostengo, si lloras te consuelo, no me decepciones y tampoco me digas adiós ... que yo aquí estoy.

Sintiendo la tristeza que reflejas en tu mirada.
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