Comencé a caminar.
Intentando tal vez salir de la monotonía que me agobiaba, de la falta de inventiva que me sofocaba.
Fue entonces que el trecho se hizo angosto y no lograba avanzar con toda la carga que llevaba en mi espalda.
Me detuve, supe que estaba perdida, y las lágrimas que comenzaron a caer, me volvieron a la realidad. En la oscuridad nadie te ve llorar, no hay quien tome tu mano. Tan solo el vacío. Y aunque pensé que moriría en ese preciso instante, un murmullo, o un sonido, no lo sé, pero algo me despertó de ese transe.
Y aunque me dolió despertar, pude respirar. Mi camino cambió. Y la oscuridad despareció, de repente sonreí.
Entonces avancé.
Mis manos ardían, había heridas en ella. Pero lo extraño, es que a medida que avanzaba esas heridas iban una a una sanando. Aunque eso me sorprendió,no intenté descifrar por que ocurría tal acontecimiento. Decidí que no importaría cuánto tiempo me llevara, cuánto debiera caminar, o cuanta carga debiera en mis espaldas llevar. Todas ellas sanarían.
Y fue entonces, que eso ocurrió. Una luz brillante, un inmenso calor. Y yo aún sola.
Miré hacia mis lados, busque la fuente de tanta belleza, de tanta calidez y ternura. (Porque así se sintió en mí. Cálido, tierno)
Y al continuar mi viaje. Me encontré, con el espejo que puso frente a mí la vida.
¡Sorpresa!
Y mi risa hizo eco, y ahora lloraba y reía. Reía y lloraba. Mis manos en mi rostro. Tal fue la sorpresa, al ver que era yo misma la fuente de tanta calidez y luz.
Nadie lo había notado, ni yo. Pero irradiaba luz y calor. Y al ver mis manos, éstas ya estaban por completo curadas. Pude ver que aún había cicatrices en ellas, pero estaban sanas, ya no sangraban ni dolían.
Y aunque aún lloraba, lo hacía ahora de dicha. Y continúe mi viaje.

Letra Sheep Go To Heaven de Cake en espańol
No me siento bien hoy
No me siento tan grande
Yo no estoy poniendo en el fuego hoy
El amor ha comenzado a desvanecerse
No voy a sonreír hoy
No voy a reír
Estás fuera de él que viven hoy
Tengo que pagar las cuotas
Y el sepulturero pone el fórceps
El albañil hace todo el trabajo
El peluquero le puede dar un corte de pelo
El carpintero puede llevarte a comer
Ahora sólo quiero jugar en mi flauta
Yo sólo quiero tomarme un poco de vino
Tan pronto como naces empiezas a morir '
Así que también podría pasar un buen rato
CORO
Las ovejas van al cielo
Las cabras van al infierno
Las ovejas van al cielo
Cabras ... ir al infierno
No quiero ir a Sunset Strip
No quiero sentir el vacío
Viejas marquesinas con estúpidos nombres de bandas
No quiero ir a Sunset Strip
No quiero ir a Sunset Strip
No quiero sentir el vacío
Viejas marquesinas con estúpidos nombres de bandas
No quiero ir a Sunset Strip
Y el sepulturero pone el fórceps
El albañil hace todo el trabajo
El peluquero le puede dar un corte de pelo
El carpintero puede llevarte a comer
Ahora, pero yo sólo quiero jugar en mi flauta
Yo sólo quiero tomarme un poco de vino
Tan pronto como naces empiezas a morir '
Así que también podría pasar un buen rato
Una traición no te mata.
Pero te deja una herida que tarda mucho en sanar.
Y duele endemoniadamente
Puede que un adiós no sea un puñal, pero sangra el corazón de misma manera.
Un pensamiento que se marchita, una pasión que deja de ser.
Y el momento que no deseaba pero si esperaba.
Llegó,
Y justo así se escuchó tu adiós
¿Y de que me sirvió tanta entrega?
¿De que las promesas, de que las caricias, de que tantos besos?
Todo te lo llevaste y ni el aire para respirar dejaste junto a mí.
Palabras, repetitivas, caricias frías que fingen darme vida
Cuando en realidad acabo de morir.
En el lecho aún tibio por tanto amor, esta mi cuerpo inerte.
Donde llegó el éxtasis y el placer al entregarse al tuyo
Hay sabanas arrugadas y lágrimas en mi almohada.
Noches de pasión que no volverán, y aún me faltaban maneras de hacerte el amor.
Y esas miles de veces que a mi boca le falto recorrer tu piel.
Y mi cuerpo que no deja de arder, te llama, te desea.
no hay nada que yo pueda hacer.
Gemidos ensordecedores que acaban de fallecer
Cadenas que liberaron mis manos, las cuales tu pecho no recorrerán.
Mis piernas desnudas, buscan esas con las cuales enredarse.
Pero nada.
solo el sol entibia mi piel, y no tu pasión.
Una traición no te mata…
¡Ojala fuera así!...tal vez dolería menos que ésta agonía en vida
Es de noche.
Muy tarde, o demasiado temprano como en todo es según como se mire.
E intentado dormir. Pero hace días que no logro hacerlo. Permanezco en un estado de conciencia o inconciencia que no me permite saber si estoy aún despierta o por fin he logrado conciliar el sueño.
No logro descifrar que es lo que me mantiene de ésta manera. Creí dormía, mi cuerpo estaba inerte y mi mente parecía no razonar.
Todo era oscuro así que supuse, dormía. Pero en un segundo algo llamó mi atención.
Un dolor. No como todos, aunque ¿cómo son todos? Mi mano derecha fue hacia el lado izquierdo de mi pecho. Otra vez estaba ahí. Ese dolor que me ensordece, que no me permite razonar y casi me deja sin respirar. Ahora llegas hasta el omóplato. No hay nadie a quien pedirle socorro. Si estiro mi mano, sé nadie la tomará.
Y la música suena una y otra vez, porque no logro cambiarla. El oxígeno que entra con dificultad en mis pulmones. La habitación comienza a dar vueltas a mí alrededor. No puedo desmayarme. Temo que si cierro los ojos ya no los abriré otra vez. ¿Y quién me recordará?
Hago un esfuerzo por respirar, nunca había notado el silencio tan grande que hay por las noches. Pareciera que todo esta observándome, esperando.
Pero si dejo de respirar… ¿quién por mi llorará?
Mi perro esta en el patio… lo raro es que lo escucho ladrar. ¿Es a él a quien escucho, o mi mente me juega tan malas pasadas? Es él. Creo sabe lo que ocurre en el interior de ésta enorme casa. ¿Por qué es tan grande?- ya lo recuerdo…las hijas que vendrían. Pero que definitivamente ya no vendrán.
Y si me dejo caer…-¿quién me sostendrá?
Y aunque mi mano derecha continúa tocando mi pecho, el dolor en él no cede. Dicen que lo causa una enfermedad. Yo digo que lo causó su ausencia. ¿Pero que médico te diría que a tu corazón lo daño el adiós de un amor?
Válvulas deficientes dicen ellos, “corazón roto” cuando él me dejó digo yo.
Zumban mis oídios, el miedo hace que las lágrimas comiencen a caer por mi mejilla. ¿Es miedo? En realidad no, solo es tristeza. Quisiera tomarlo fuerte de la mano. Verlo a los ojos por ultima vez, besarlo tal vez y decirle “te amo”- mientras la última bocanada de oxigeno se escapa de mí.
Finalmente me dejo caer. De todos modos él no vendrá. Y por lo que dicen…el cielo no espera. Tal vez si cierro mis ojos todo pasará.
Rara vez sé que es lo que voy a escribir, cuando comienzo ha hacerlo. Tengo un amigo, (el mejor del mundo creo). Que dice que no puede comenzar a escribir si no sabe a donde lo llevará. Puede tardar días en escribir un poema y años en terminar un cuento.
Y les aseguro que vale la pena esperar, mi cazador de sueños (mi amigo), escribe maravillosamente, tiene una estructura única, una imaginación la cual me maravilla y sorprende. Su semántica es impecable, original. Debo confesar que deseo ser como él cuando crezca. En realidad a veces me cuesta creer que seamos amigos, somos tan diferentes. Él es estructurado, ordenado, políticamente correcto (así le digo). Y sin embargo, podemos estar horas hablando. No hay tema que no pueda tocar con él.
Pero vamos por la vida por carriles diferentes. Solo el arte nos conecta. Bueno…en realidad él es el artista, yo solo lo imito. ¿Tienen amigos así? Al que le puedas decir, _“estoy triste, quédate conmigo” “O_ me siento sola, abrázame”. Y que diga esa tontera que hace que te rías como loca, y solo así aleja la tristeza, la soledad, la angustia.
Creo que si nos hubiéramos conocido de niños, la habríamos pasado muy bien, yo mandándolo, y él haciendo sus locuras. Alivia mi alma, creo es quien más me conoce, sabe cuando estoy de mal humor, cuando mi ánimo es alegre y cuando es triste.
Jamás se sorprende cuando le llego con una locura nueva. Cuando le digo que quiero jugar a ser alguien más, cundo le canto una canción o simplemente le digo que me lea.
También me sorprende día a día. Y pocas veces sé cuando habla en serio o solo juega. Hay momentos en que solo lo golpearía, otras lo abrazaría con todas mis fuerzas. Algunas me hacen reír sin parar, otras pensar. Y hasta algunas me ha hecho llorar.
No tenemos reglas, creo que en ninguna amistad la hay. Pero sé que puedo contar con él y sabe que puede contar conmigo.
No sé de donde saca su inventiva, o que duende lo lleno de poesía. Solo sé de su gran corazón. Sé que cuando necesito que me rescaten de mi infierno, él esta a la puerta. Esperando que silbe. Y entonces, entra de un solo paso, aleja a los demonios de mí. Aunque no me guste él me rescata. No es que no quiera que lo haga, no me gusta que me rescaten. No soy una princesa que necesita a su príncipe azul o a su caballero. Pero en cuando tropiezo, Manrique esta allí. También he tenido que rescatarlo, no crean que es perfecto. Sabe de borracheras y de intoxicación por caramelos. No le gusta el fútbol, pero le encanta el teatro. Casi no dice malas palabras, pero cuando las dice tiene un repertorio muy amplio. A veces se siente perro y busca a quien morder. Otras quiere ser pájaro y volar a mundos lejanos. En el tiempo que lo conozco he aprendido mucho de él. Y sé ha aprendido de mi. Solo una vez discutimos, y me sentí tan mal que prometí no hacerlo enojar nunca más. Creo lo he logrado. Es hombre un gran defecto, pero se esfuerza mucho en cambiarlo y puede llegar a ser tan sensible como cualquier mujer. Me debe muchos regalos ya que es tacaño y despistado, pero debo confesar que sus regalos son únicos, salidos del centro de su corazón. Tal vez porque casi siempre me regala corazones. Tenemos una forma particular de hablar, ya que le gusta inventar palabras. Y a mi me gusta inventar personajes. Así que inventando idiomas y personajes hemos construido un mundo nuevo para ambos. Amores vienen y van. Los amigos quedan. Creo no lo sabe, soy mejor persona desde que esta en mi vida. Se hace querer el desgraciado.
Como decía nunca sé a donde voy cuando comienzo a escribir…y como verán hoy me ha llevado al camino que recorro de la mano de un buen amigo. Sé hay distintos tipos de amores en la vida. Les aseguro que el amor que se siente hacia un amigo incondicional es tan maravilloso y gratificante como el que se puede llegar a sentir por quien te inspire pasión y deseo. Me ha desafiado, dice que tengo que poner huevos para escribir ciertos temas en la poesía. Le demostrare que lo que tengo son ovarios y bien puestos… solo debo esperar el momento justo para sorprenderlo y espero sorprenderlos también.
Tengo en mis manos un montón de nada.
Tengo recuerdos, encerrados en lo profundo de mi mente.
Tengo oculto en mi corazón el amor que aún siento por ti.
Tengo en mi rostro sonrisas de tiempos pasados que llegaron a su fin.
Tengo miles de mañanas que jamás llegaron contigo.
Tengo soles y amaneceres que aún debíamos compartir.
Tengo noches y pasión que reservé para los dos.
Tengo sueños y momentos por vivir.
Y sabes que tengo todo, por que ya no te tengo a ti.


Y en momentos te pierdo en una mirada.
En momentos olvidé de lo que eras capas de dañar.
En momentos aún te siento, te percibo.
Por momentos te olvido, y como la niebla te desvaneces.
Por momentos te digo adiós y es entonces que tu amor deja de doler.
Por momentos la habitación no retiene tu calor ni las sábanas tu olor.
Por momentos sonrío aunque ya no estás.
Por momentos cupido entre nosotros jamás el amor sembró.
Y por momentos sigues en mi y por momentos aún soy feliz.
Llueve.
No es novedad, así se supone que debe ser en las vísperas del otoño.
La lluvia siempre tiene un encanto en mí, que aún no logro descifrar. Creo en la mayoría de las personas lo tiene. A algunos los llena de nostalgia, a otros de alegría y otros simplemente se sienten aburridos. ¿Cuál es mi caso hoy?
Un poco de todos, creo.
Nostalgia ¡vaya palabra! Se asemeja a tristeza, o por lo menos es en lo primero que pienso cuando la escucho. Sé que no siempre es así. Debo creer que tantos libros de psicología en mi vida han dejado algo de buen fruto. Como en todo, se sabe cuando utilizar algo para dar “consejo” a alguien más, pero rara vez se aprende para uno mismo.
¡Que fastidio! Se supone que al ir creciendo, también “maduramos”, no siempre soy buena alumna….esta bien, esta bien. Nunca he sido buena alumna así que supongo que por eso tropiezo dos veces con la misma piedra.
Pero no creo ser la única a la que le pase eso.
Volviendo a la lluvia.
Quisiera estar en otra parte del mundo. Lo raro es que con lluvia. No me molesta. Solo me hace pensar. Desear salir, caminar, correr, huir. Sí creo ese es el término apropiado. Me dan ganas de huir. Pero tal vez no sea de un lugar, creo que en realidad tengo ganas de huir de mi misma. ¿Les ha pasado? Dejar de ser quienes somos por un rato. No sé una hora, o dos. Pero ser alguien más. En otra parte del mundo, con una vida totalmente diferente. Navegar en un bote, pilotear un avión, montar un caballo, o simplemente verme en otros ojos. Estar frente al espejo y saber que eres alguien distinto pero esta bien lo sabes, escogiste ser ese a quien ves. Y no verte y preguntarte cada día quien eres, o que harás. Por que no sabes la respuesta.
La lluvia sí que tiene raro efecto en mí. Al mirar por mi ventana veo lo gris del cielo. ¿Hasta dónde llegará ese tono? ¿Hasta el siguiente barrio? ¿Hasta el país de al lado? ¿O se terminará a un par de kilómetros? El viento hace que los árboles se mezan una y otra vez, si te quedas un rato viéndolos te adormecen. No anda nadie por la calle. Y claro también hace frío. Solo dan ganas de tomar café y quedarte acurrucado en la cama.
Es raro, cuando era niña la lluvia tenía el mismo efecto en mi. Como de estar suspendida en el tiempo, o que algo especial sucedía cuando los días estaban así. Lo especial era que me mojaba al salir de la escuela.
Podía estar toda la tarde leyendo un libro. Cualquier lectura resulta más interesante, como más misteriosa, si se lee en un día lluvioso.
Por supuesto los besos son mas apasionados y las caricias queman el doble.
Ese efecto si me gusta. ¿A quien no?
Toca una música de fondo, no sería un buen día lluvioso sin música. Un café en un rato y alguna buena lectura. Pero aún falta algo. ¡Esa sensación que no se quita!
En realidad jamás lo hace, pero cuando el día esta soleado, se puede sentir de otra manera. O por lo menos el sol te muestra la vida de manera diferente. Algo así como más simple, tal vez se si
ente que podrás vivirla de forma sencilla, que todo es fácil. Sale el sol, un día nuevo. Sabes que hacer, y tienes fuerzas para realizar tus cometidos.
Por el contrario, la lluvia te aplaca. Frustra tus planes. Te quedas con un saco en una mano y un paraguas en la otra. Parada en medio del pasillo sin terminar de decidirte a salir. Mucho menos a realizar todo lo que habías planeado para ese día. Miras tus zapatos, por supuesto no son los apropiados para un día de lluvia. Te los cambias. Has perdido tiempo. ¿A dónde va el tiempo que se pierde? ¿Se pierde el tiempo? Tal vez es tan valioso que yo querría una hora de esa persona con la que me gusta tanto hablar, sobre todo los días de lluvia. Tiempo. Otro tema
El tránsito se hace más pesado, creo que después de todo hay gente que debe continuar con su vida.
Continuar.
¿Cómo haces para seguir adelante sin que los cambios te afecten?
No es posible, lo sé. Siempre te afectarán.
Entonces… ¿cómo se hace para seguir adelante?
Después de…después de tantas cosas. Después de un amor que no fue, de un amor que aún es, de alguien que ya no está con el que ni siquiera puedes hablar. ¿Qué haces con todo lo que hay dentro de ti? ¿O con ese sueño que no te animas a realizar? ¿Qué se hace después de la lluvia?




En ese bosque encantado escucho el murmullo de los árboles que me rodean.
Y entre piñas bañadas y arena adormecida descubro un tesoro. Bajo la brillante luna que un universo alumbra.
Conservo el sonido del viento, su voz es casi imperceptible. Pero lo escucho, dice que no estoy sola, duendes, hadas, ángeles y demonios vienen a mí.
Traen ofrendas.
Pájaros y perfumes. Sonetos que debo escribir y un par de canciones que ellos entonarán.
Logran liberarme de mi mal, cortan invisibles cadenas que impedían a mi alma avanzar.
Descubro, que muy pocos pueden en verdad ver, solo algunos logran escuchar, y casi nadie puede volar. Pero hoy, yo puedo.
Con alas de un soñar, emprendo un viaje que no sé a donde me llevará.
¡Qué mas da!
De todos modos lo debo encontrar. Libre mi alma sabrá en donde reposar.
Espíritu ansioso que quiere el pasado olvidar.
Demonios que no comprenden que sentimiento es “amar”, y como logra en un simple corazón nacer.
Ángeles que no pueden discernir como lo que una vez fue “amor”, se convierte poco a poco en hielo.
Pobre muchacho
Impávido ante la tenue luz
Del farol de la calle que finge alumbrar.

Pobre soñador
Perdido en el tiempo de un viejo reloj.
Que se paró justo a las doce de un día, o de una noche.

Hombres tristes
Que fingen amar, fingen palabras, acomodan posturas, planean juegos
Esbozan citas las cuales no llegan a concretar y sueños que jamás realizan.

Hombres marchitos,
Frágiles criaturas
Que no saben en que brazos se deben arrullar.
Maltrechos por la vida,
Ignorados por el amor.

Hombres pobres,
Que nacieron sin corazón.
Hombres inútiles,
Incapaces de caminar, mucho menos de volar.
¡Hombres pobres!
Solo nacieron para llorar.