La peor forma de morir, es hacerlo un poco cada día, es continuar respirando mientras tu alma se va secando. Es fingir una sonrisa cuando lo que tu corazón hace sin cesar es llorar. Ponerse de pie, salir de la cama, comer, beber, todo cuesta el doble, todo pesa más. Te agotas, como batería vieja, y nadie lo nota. Mueres y tu asesino, se ríe frente a ti. Camina, come y goza de la vida que te arreba
tó. Incoherencias del existir, quien alcanza su sueño no siempre es feliz. A veces solo es el comienzo de una terrible pesadilla de la que no logras despertar. Infructuosos son los caminos que nos llevan a lo que tanto buscamos, solo para descubrir, que sin haberlo hallado, seguiríamos con nuestra mente en paz y no navegaríamos sin destino a punto de naufragar a cada instante. Retroceder un segundo y apartarnos del sendero, de quien mas nos hirió. ¡Deseo imposible si los hay! Solo queda continuar un día mas y rogar a quien sea, que nos ayude a olvidar.








Recuerdos irreverentes y remotos de una noche que no llegó, habitaciones vacías, ecos embrutecidos de voces de gentes que jamás vi. Mientras la suave luz, de un nuevo sol apacigua mi piel, besa mis labios y contiene mi llanto. Disimulo la frecuencia de una sonrisa que nace en el dibujo endeble de mi rostro paradigmático.
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