Llora la luna esta noche, sobre el mar caen sus lágrimas como gotas de cristal que poco a poco se pierden en la inmensidad constante de las horas marchitas de un viejo amor.
Frecuencia absurda de desear sin existir, de amar sin tocar, de vivir sin reír.
Y la oscuridad que avanza en el eco de aullidos de chuchos que a lo lejos gritan un nombre que causa dolor. Tristeza, una vez más tu nombre es hoy, eres ahora, eres yo.
Partiendo de éste espejo sin reflejo donde estas a mi vera, una vez más y para siempre pariendo la distancia y diciendo "adiós".
0 Responses

Publicar un comentario